El descarrilamiento de un tren de alta velocidad en Adamuz (Córdoba) el domingo por la tarde ha dejado al menos 39 víctimas mortales y al menos 152 heridos. De ellos, siguen hospitalizados 48, 13 de ellos en la UCI (11 adultos y 2 niños). El ministro de Transporte, Óscar Puente, que se ha desplazado al lugar del siniestro, ha advertido de que la cifra de fallecidos “no es definitiva”. En los dos convoyes siniestrados viajaban cerca de 500 personas, 300 en el Iryo Málaga-Madrid y 184 en el Alvia Madrid Huelva. La empresa italiana ha informado de que el tren accidentado había pasado la última revisión hace cuatro días. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se desplazará esta mañana al lugar del accidente, tras cancelar su reunión de este lunes con el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. El presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, acudió por la noche al lugar del accidente, que Puente calificó de “tremendamente extraño”, ya que ocurrió en un tramo de vía recto y que fue renovado en mayo. Se ha mostrado confiado en que una investigación esclarezca las causas.
ElPais